
La Cascada del Nonaya es uno de esos rincones de Asturias que no necesitan grandes dimensiones para sorprender. La ruta comienza en Salas, en pleno occidente asturiano, y sigue el curso del río Nonaya por un paisaje muy verde hasta adentrarse en el bosque, donde aparece la cascada.

Cuando hice esta ruta, una de las cosas que más me gustó fue que el camino empieza prácticamente en el propio pueblo. Primero atraviesas el entorno histórico de Salas y, poco a poco, vas dejando atrás las casas para entrar en un paisaje completamente diferente, siguiendo además parte del trazado del Camino Primitivo de Santiago. Turismo Asturias destaca precisamente esa combinación de naturaleza, patrimonio, antiguas minas y puentes de piedra.
Si estás buscando piscinas naturales en Asturias, aquí hay que hacer una pequeña aclaración: la Cascada del Nonaya no es una piscina natural ni una zona de baño acondicionada. Es una cascada situada en el río Nonaya y el atractivo principal es la propia ruta y el paisaje que la rodea aunque puedas disfrutar del baño.
En esta guía de Piscinas Naturales España te cuento cómo es el recorrido, dónde empezar, cuánto se tarda, si es adecuada para niños y perros, dónde alojarte y qué otros lugares puedes visitar en los alrededores.
Conoce la Cascada del Nonaya
La Cascada del Nonaya se encuentra en el concejo de Salas y se alcanza siguiendo una sencilla ruta desde la propia villa. El recorrido transcurre junto al río Nonaya y atraviesa un entorno de bosque muy característico del occidente de Asturias.
La ruta está señalizada como SL-AS-22 y coincide durante buena parte del recorrido con el Camino Primitivo de Santiago. Esto hace que el paseo tenga un punto especial, porque no solo vas caminando hacia una cascada, sino que estás siguiendo un camino utilizado durante siglos por peregrinos.

A medida que avanzas aparecen elementos que hacen el recorrido bastante entretenido: la Fuente de Paín, antiguos restos relacionados con la actividad minera y varios puentes de piedra, entre ellos los de Borra y Carcabón.
Y después llega la cascada.
No esperes una enorme caída de agua como las que puedes encontrar en otros puntos de Asturias. La Cascada del Nonaya es más bien pequeña, pero está escondida entre el bosque y el sonido del agua aparece casi de repente al final del sendero. Precisamente ese carácter recogido es lo que, para mí, le da buena parte de su encanto.
Cómo llegar a la Cascada del Nonaya
Para llegar a la Cascada del Nonaya primero tienes que dirigirte hasta Salas, en Asturias. La villa está comunicada por la N-634 y también puedes llegar desde la A-63, que conecta Oviedo con La Espina.
Una vez en Salas, la ruta comienza en la Plaza de la Campa, junto al conjunto formado por el Palacio de Valdés Salas, la torre medieval y la Colegiata de Santa María la Mayor. El panel de inicio de la ruta se encuentra en esta zona.
Yo aprovecharía para no salir directamente del coche con las botas puestas y lanzarme al camino. Salas merece unos minutos antes de comenzar la ruta. Es un pueblo pequeño y su conjunto histórico queda prácticamente al lado del comienzo del recorrido.
Desde allí hay que seguir las indicaciones de la senda y continuar por el Camino Primitivo hasta llegar al desvío que conduce hacia la cascada.
Una alternativa es acercarse en coche por las calles de la zona de Ondinas y comenzar a caminar desde las proximidades del albergue, aunque la ruta oficial parte de la Plaza de la Campa.
Ruta a la Cascada del Nonaya
La ruta oficial tiene unos 3 kilómetros hasta la cascada y aproximadamente 6 kilómetros si hacemos ida y vuelta, con dificultad baja. Turismo Asturias indica unos 50 minutos hasta el destino y alrededor de 1 hora y 30 minutos para el recorrido completo, aunque el tiempo real dependerá de las paradas y del ritmo.
Yo no tendría ninguna prisa en hacerla.
El camino comienza en Salas y pronto cambia el ambiente urbano por un sendero que discurre junto al río. Una de las cosas que más me gusta de este tipo de rutas es que el paisaje va cambiando poco a poco, sin necesidad de hacer una gran subida.

Durante el recorrido encontrarás la Fuente de Paín y posteriormente los puentes de piedra de Borra y Carcabón. Después de este último hay que estar atento al desvío que conduce directamente hacia la cascada.
El sendero es sencillo, pero yo llevaría calzado de montaña o, al menos, un calzado con buena suela. Si ha llovido, algunas zonas pueden acumular barro y las piedras cercanas al agua pueden estar resbaladizas.
Además, estamos en Asturias. Si el día anterior ha llovido, algo bastante habitual, el paisaje estará precioso, pero el terreno también puede estar más embarrado.
¿Merece la pena visitar la Cascada del Nonaya?
Para mí, sí, especialmente si buscas una ruta corta y sencilla para combinar naturaleza y turismo.
La cascada por sí sola no requiere una excursión de todo el día, pero el recorrido hace que la visita tenga mucho más interés. El bosque, el río, los puentes y la parte del Camino Primitivo hacen que el camino sea casi tan atractivo como el destino.

Además, puedes completar la excursión visitando Salas, algo que recomiendo hacer antes o después de la ruta.
Si buscas una cascada espectacular por su tamaño, quizá esta no sea la que más te impresione. Si, en cambio, te gustan esos pequeños rincones escondidos donde el agua aparece en mitad de un bosque asturiano, creo que merece bastante la pena.
Cascada del Nonaya con niños
La ruta a la Cascada del Nonaya puede hacerse con niños, especialmente si están acostumbrados a caminar. La dificultad oficial es baja y buena parte del recorrido transcurre por un camino amplio y sencillo.

Yo la veo como una buena opción para iniciarse en pequeñas rutas de senderismo, porque no tienes que enfrentarte a grandes desniveles y el recorrido tiene suficientes elementos para mantener entretenidos a los niños: el río, los puentes, el bosque y, finalmente, la cascada.
Eso sí, no la plantearía como un paseo completamente urbano. Hay zonas de piedra, posibles tramos embarrados y, al acercarnos a la cascada, debemos extremar la precaución.
Como siempre, los niños deben ir acompañados y vigilados, especialmente cerca del río y de las zonas con piedras mojadas.
Cascada del Nonaya con perros
Si quieres hacer la Cascada del Nonaya con perro, la ruta es una opción bastante interesante. Existen experiencias recientes de senderistas que han realizado el recorrido con perros y destacan que el camino es sencillo y con bastante sombra.
Aun así, yo llevaría al perro controlado, especialmente en los tramos donde coincidas con peregrinos del Camino Primitivo.
También hay que tener cuidado al acercarse a la cascada y al río. Las piedras mojadas pueden resbalar tanto para nosotros como para los animales.
Dónde alojarte cerca de la Cascada del Nonaya
Si quieres hacer la ruta con calma, una buena idea es dormir en Salas. Así puedes visitar la villa, hacer la ruta y aprovechar después para conocer otros lugares del concejo.
Hotel Castillo de Valdés Salas se encuentra en la Plaza de la Campa, justo en el centro de Salas y muy cerca del inicio de la ruta. Es una opción especialmente interesante si quieres salir andando desde el alojamiento y combinar la cascada con la visita al patrimonio histórico del pueblo. El propio hotel está integrado en el conjunto del castillo y ofrece restaurante, Wi-Fi y aparcamiento gratuito.
Otra alternativa es Casa Sueño, también en Salas. Está en la calle Ondinas y cuenta con restaurante, jardín, terraza, aparcamiento privado gratuito y habitaciones familiares. Además, su ubicación resulta práctica para hacer la ruta hacia la Cascada del Nonaya.
Yo me quedaría en Salas antes que buscar alojamiento demasiado lejos. De esta forma puedes disfrutar del pueblo por la tarde, hacer la ruta al día siguiente y tener todo mucho más a mano.
Qué ver en los alrededores de la Cascada del Nonaya
Una de las ventajas de esta excursión es que Salas y sus alrededores dan bastante juego. Yo no dedicaría el viaje únicamente a la cascada.
Lo primero que visitaría es la propia villa de Salas. La Plaza de la Campa concentra algunos de sus elementos patrimoniales más importantes, como la Colegiata de Santa María la Mayor, el Palacio de Valdés Salas y la torre medieval.

También merece la pena acercarse a Cornellana, donde se encuentra el impresionante Monasterio de San Salvador de Cornellana, fundado en el año 1024 y situado en la confluencia de los ríos Narcea y Nonaya.
Si tienes más tiempo, puedes plantearte continuar hacia otros rincones del occidente asturiano. La zona de Salas permite combinar montaña, patrimonio, Camino de Santiago y costa en una misma escapada.
Cuándo visitar la Cascada del Nonaya
La ruta se puede hacer durante todo el año, pero otoño y primavera me parecen especialmente interesantes.
En otoño el bosque cambia completamente de aspecto y el ambiente húmedo de Asturias hace que el río y la cascada cobren todavía más protagonismo. En primavera, por su parte, encontrarás el entorno muy verde y con bastante agua.
El verano también es una buena época para hacerla, sobre todo porque buena parte del recorrido transcurre por un entorno arbolado. Turismo Asturias destaca precisamente el paisaje frondoso que acompaña al río Nonaya.

Si ha llovido recientemente, eso sí, yo tendría en cuenta que el camino puede estar embarrado y que las piedras próximas al agua estarán más resbaladizas.
Preguntas frecuentes sobre la Cascada del Nonaya
¿Dónde está la Cascada del Nonaya?
La Cascada del Nonaya está en el concejo de Salas, Asturias, y se llega siguiendo una ruta que parte de la propia villa de Salas.
¿Cuánto dura la ruta?
La ruta oficial tiene aproximadamente 6 kilómetros ida y vuelta, aunque algunas fuentes turísticas utilizan mediciones ligeramente diferentes. Turismo Asturias señala unos 3 kilómetros hasta la cascada y 6 kilómetros en total.
¿Es difícil la ruta?
No. Está considerada de dificultad baja y es una ruta adecuada para personas acostumbradas a caminar.
¿Se puede hacer con niños?
Sí. Es una ruta que puede hacerse en familia, aunque conviene prestar atención en las zonas próximas al río y en los tramos de piedra.
¿Se puede hacer con perros?
Sí, existen experiencias recientes de personas que han realizado la ruta con perros. Conviene llevarlos controlados, especialmente por la coincidencia con el Camino Primitivo.
¿Se puede bañar en la Cascada del Nonaya?
No la consideraría una zona de baño. El principal atractivo del lugar es contemplar la cascada y recorrer el entorno natural del río Nonaya. No hay que confundirla con una piscina natural acondicionada.
¿Dónde empieza la ruta?
El recorrido oficial comienza en la Plaza de la Campa de Salas, junto al conjunto monumental formado por la torre, el palacio y la colegiata.
¿Hay que pagar para hacer la ruta?
No en esta ruta no tienes que pagar ni por hacerla ni por acceder al baño.
La Cascada del Nonaya es una excursión sencilla y muy agradable para descubrir otra cara de Asturias. No es una cascada gigantesca ni necesitas prepararte para una ruta exigente; precisamente su atractivo está en el camino, en el bosque, en el río y en la sorpresa de encontrarte el salto de agua al final.
A mí me parece un plan especialmente recomendable si estás por Salas y quieres combinar una ruta corta con patrimonio, gastronomía y paisaje asturiano. Además, el hecho de que parte del recorrido coincida con el Camino Primitivo le da un carácter especial que no tienen otras rutas de cascadas.

Si estás preparando una escapada por las cascadas de Asturias, yo apuntaría esta en la lista, especialmente si buscas un recorrido sencillo y familiar.
Y recuerda que en Piscinas Naturales España no solo buscamos piscinas y zonas de baño: también nos gusta descubrir esas cascadas, pozas, ríos y rincones naturales que hacen que merezca la pena desviarse un poco del camino.