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Pozo de los Chorros en Belchite: un rincón para disfrutar de la naturaleza

Cuando descubrí el pozo de los chorros entre Belchite y Almonacid de la Cuba, me llevé una grata sorpresa: un paraje donde el agua fluye pausadamente entre paredes rocosas, formando pequeñas cascadas y pozas que invitan a detenerse en una de las piscinas naturales Zaragoza mas increíbles.

Este enclave, aunque no es de los más turísticos, tiene un encanto especial. A mitad de camino entre ambas localidades, el río Aguasvivas ha ido modelando la roca hasta abrirse paso entre gargantas, creando el poza de los chorros como el tramo más espectacular del recorrido natural.

Al acercarte, te sorprende lo vertical del entorno: dos paredes rocosas que se alzan a los lados del cauce, como guardianes silenciosos del agua que fluye entre ellas. En verano es un lugar muy frecuentado para darse un baño, aunque también es un escenario perfecto para la contemplación, con sombra natural en muchos tramos del sendero.

Cómo llegar y recorrer el Belchite pozo de los chorros

Llegar al pozo de los chorros Belchite no es complicado si te preparas un poco. Desde el pueblo de Belchite debes seguir la carretera hacia Fuentetodos y, poco antes de las afueras, localizar unas naves industriales y un taller llamado “Belcar”; allí gira por una pista antigua que coincide con la antigua vía del ferrocarril.

Esa pista te lleva hasta un aparcamiento cercano, donde el coche ya no avanza más. Desde allí, el tramo final se hace a pie por sendero.

Encontrareis esta foto para indicar el camino a los pozos de los chorros.

También es habitual comenzar la ruta desde Almonacid de la Cuba, en una caminata circular de unos 6 km que pasa por el pozo de los chorros y por antiguos canales y huertas del valle del Aguasvivas. Esa excursión te permite conocer tanto el entorno fluvial como los restos históricos de la zona, incluida una presa romana de 34 metros de altura.

Hay tramos del sendero que pueden ser resbaladizos, especialmente tras lluvias, pues el terreno junto al cauce queda húmedo. Por eso recomiendo ir con calzado de trekking o zapatillas con buen agarre. En el tramo de regreso puede usarse la ruta PR-Z80 para evitar algunos pasos complicados.

Qué ver y qué hacer en el pozo de los chorros

Una de las experiencias más memorables es bajarse al agua y refrescarse en las pozas que forman los saltos del río. En los días cálidos, no hay mejor terapia para el cuerpo que sumergirse en esas aguas claras y dejar que el murmullo de la corriente relaje los sentidos.

Además del baño, lo que más me gusta es caminar por ese desfiladero entre rocas: hay miradores naturales donde detenerse, observar la vegetación de ribera y escuchar el canto de las aves. En el entorno se pueden ver especies como buitres leonados u otras rapaces que sobrevuelan las alturas rocosas.

También recomiendo aprovechar para visitar el Pueblo Viejo de Belchite, con su historia dolorosa y evocadora, antes o después del recorrido por las pozas de Belchite. Esa mezcla de naturaleza e historia convierte la escapada en algo más profundo.

Qué ver en los alrededores del Pozo de los Chorros en Belchite

Una visita al Pozo de los Chorros en Belchite puede servir como punto de partida para descubrir otros lugares interesantes de esta zona de Zaragoza. El principal atractivo cercano es el Pueblo Viejo de Belchite, uno de los lugares históricos más conocidos de Aragón.

También puedes acercarte a Fuendetodos, localidad natal de Francisco de Goya, donde puedes conocer diferentes espacios relacionados con la vida y obra del pintor. Es una excursión interesante para combinar naturaleza, historia y cultura.

Si dispones de más tiempo, merece la pena recorrer otros pueblos de la comarca y disfrutar de los paisajes característicos de esta parte de Aragón. La zona ofrece caminos y espacios naturales donde realizar pequeñas rutas y paseos.

Por último, si tienes el día completo, puedes ampliar la excursión hasta Zaragoza y completar el viaje visitando algunos de sus principales monumentos. De esta forma, una escapada al Pozo de los Chorros puede convertirse en una ruta mucho más completa por la provincia.

Dónde alojarte cerca del Pozo de los Chorros en Belchite

Si quieres visitar el Pozo de los Chorros en Belchite con tranquilidad, puedes utilizar Belchite como base y aprovechar la estancia para conocer otros lugares de interés de la comarca. También puedes alojarte en Zaragoza si prefieres tener una oferta más amplia de hoteles y servicios.

Una opción que puedes valorar es el Hotel Oleum, en Belchite. Su ubicación es especialmente práctica si quieres alojarte en la localidad y estar cerca de los principales puntos de interés, además de poder visitar el Pueblo Viejo de Belchite sin realizar grandes desplazamientos.

Otra alternativa es el Hotel Rural Capricho de Goya, en Fuendetodos. Es una opción interesante si quieres combinar la visita al Pozo de los Chorros en Belchite con una estancia en un entorno más rural y conocer la localidad vinculada a Francisco de Goya.

Para una escapada centrada en Belchite, yo priorizaría alojarme en la propia localidad o en Fuendetodos. De esta manera podrás visitar el Pozo de los Chorros y aprovechar el resto del día para conocer el patrimonio y los paisajes de los alrededores.

Pozas de Belchite con niños

Aunque el terreno no es completamente plano, muchos tramos del sendero son adecuados para caminar en familia con niños que ya caminen bien. Lo ideal es planificar la visita fuera de las horas de sol intenso, llevar agua, comida ligera, y buen calzado para todos.

Algunas pozas tienen partes accesibles y poco profundas, aunque no siempre con corrientes suaves, así que hay que vigilar. Lo mejor es disfrutar del entorno con calma, hacer paradas intermedias para descansar, explorar las zonas sombreadas y no forzar tramos complicados.

Belchite pozo de los chorros con mascotas

Si viajas con tu perro, es importante informarse antes, porque en zonas protegidas a veces hay restricciones según la época del año.

En general, fuera de temporada alta puede que no haya problema, siempre que mantengas al animal con correa y respetes los espacios naturales delicados. En senderos estrechos hay que tener cuidado con las zonas resbaladizas para evitar accidentes.

El pozo de los chorros es uno de esos lugares que sorprenden cuando menos lo esperas. Caminas por un terreno árido y seco del Campo de Belchite y de pronto el sonido del agua te guía hacia una garganta fresca y verde, donde el paisaje se transforma y te invita a respirar con tranquilidad.

Es un rincón ideal para desconectar, solo o acompañado, y disfrutar de lo esencial: agua, piedra y aire.

Visitar este lugar me dejó con ganas de repetir y descubrir más rincones similares de piscinas naturales en España y sus provincias.